Sólo dímelo

Publicado por Carlos Mejías el 7 de Enero de 2012

¿Te ama?¿Eres el primer pensamiento de su mañana, el que le acompaña durante todo el día y el último que le abandona antes de dormirse? ¿Formas parte de cada uno de sus sueños? ¿Ha luchado él por cada uno de tus besos? ¿Te admira? ¿Es consciente de lo que tiene? ¿Se sabe guardián de ti? ¿Prefiere pasar las horas contando los lunares de tu cuerpo a cualquier otra cosa en el mundo? Respóndeme tú, oh, princesa sin castillo, ni reino, ni corona. Tú estabas esperando al príncipe, ese que tanto esperabas y que tanto te mereces. Y digamos que yo soy el sapo, sin embargo si me besas sigo siendo verde. Puedes pensar que soy cobarde, pero lucharía en mil guerras si tú me lo pidieras, subiría las más altas cumbres y atravesaría los más áridos desiertos si esos fueran tus deseos, pero no me pidas que te diga que te quiero, porque no puedo. No es cobardía, es miedo. Miedo a alejarme de ti. Miedo a perderte sin haberte tenido. Miedo a que sea él y no yo. ¿Conoces ese miedo? Espero que no. No podría soportar verte sufrir. Y por eso, soltando tu mano y mirando tus ojos, en mi mente grabados a fuego, dejándote escapar, te pregunto. ¿Eres feliz? Porque es lo único que importa.