Se me olvidó

"Calíope, Clío, Erato, Euterpe, Melpómene, Polimnia, Talía, Terpsícore, Urania y tú."

Publicado por Carlos Mejías el 28 de Enero de 2014

Fue una de estas veces que llegas temprano a un sitio y tienes que esperar al resto un montón de tiempo. Y bueno, si tardan poco puedes entretenerte con cualquier cosa. Ver a la gente pasear por delante de ti, leer algún periódico que alguien se haya dejado olvidado cerca de donde te has sentado o juguetear un poco con el móvil. Pero yo había llegado realmente pronto, así que el aburrimiento me llevó a examinar mis propias manos. Los surcos de las palmas, esas únicas huellas dactilares que sólo yo tenía, las uñas. Ya iba siendo hora de que me cortara las uñas. Y ese estúpido pensamiento me recordó a ti.

Me recordó que tardé dos días en recorrerte de pies a cabeza y que preferí hacer noche en tus caderas. Y me recordó esas tardes mirando el horizonte y como con uno solo de tus pasos serías capaz de ir y volver hasta allí en menos de un segundo. Y no puedo olvidar ese día en que el Nilo y el Amazonas dejaron de pelear porque al verte estuvieron de acuerdo que, en términos de distancia, si tú eras la tercera en discordia, no tenía sentido la discusión.

Porque eras como una subida al Everest o el tiempo añadido de un partido. Como el cabello de Rapunzel o los cinco últimos minutos de una clase.

Recuerdo mirarte desde abajo, contemplándote, alzando la vista de la misma forma en la que uno entra en un templo. O en el museo de arte. Aquel lugar en el que exponías tus secretos. Y es que aunque hubiera dedicado toda mi vida a dibujarte no me hubiera dado tiempo. Por eso preferí esculpir tu figura ,sin cincel ni martillo, y llevarla con mis ojos a mi pensamiento. Y todo aquello que sabía de ti, todo lo que conocía, lo guarde allí. Para no olvidarlo.

Y es extraño haber recordado en este instante absolutamente todo, pues no recuerdo como te llamaban.