No Exchange

Para S. que no sabe que vive en la ciudad más bonita del mundo.

Publicado por Carlos Mejías el 2 de Marzo de 2012

Cuando vas a Londres, estás en la obligación de cambiar el dinero, porque los ingleses aparte de conducir por el lado que no es (aunque se empeñen en decir que somos nosotros los que vamos al revés) y aparte de tener un sistema métrico diferente, también tienen otra moneda. Así que hay que ir al banco y allí te preguntan qué es lo que quieres cambiar.

Pues mire. No cambio la Giralda por el Big Ben. Ni la Catedral de Santa María por la de San Pablo. No cambio el Alcázar sevillano por el Parlamento inglés. Ni la Torre del Oro por el London Eye. No cambio la Puerta de Jerez por Picadilly Circus. Ni La Campana por Trafalgar Square. Ni el Archivo de Indias por Buckingham Palace . No cambio el puente de Triana por el del Millenium. Ni la Plaza de España por Westminster. Ni la calle Sierpes por Oxford Street. No cambio el parque de María Luisa por Hyde Park. No voy a cambiar el Guadalquivir por el Támesis y no cambiaré jamás Triana por el Soho. No pretendas cambiarme tus fish and chips por mi papelón de pescaito frito. Ni tu té de las 5 por mis tostá con aceite y jamón. No quieras cambiarme tu pinta de pub oscuro por mi Cruzcampo fresquita en el Salvador. Tampoco cambiaré el Domingo de Ramos, ni toda la Semana Santa, por tu Boxing Day. Ni la Feria por el día de San Patricio. No cambio un Betis-Sevilla por un Chelsea-Arsenal. Y no cambio el flamenco por tu pop-rock. No cambio a las sevillanas por las guiris. Ni nuestro arte por vuestra puntualidad. Ni el Tussam por el subway. No cambio er andalú por el English. Y menos decir “How are you,sir?” cuando se puede decir “Illo, ¿qué pasa,cabeza?”.

Y no lo cambio porque mi ciudad no sólo es lo que puedes ver, es lo que sientes en ella. Todos los momentos y recuerdos en sus calles y en sus plazas. Es su gente, mi gente. Es la sensación de felicidad de llegar a “casa” después de un largo viaje. Y esa alegría tan grande yo no la cambio por nada. No la cambio.

El cómo me echaron del banco los de seguridad, eso os lo explico otro día…