A dar la cara

Publicado por Carlos Mejías el 22 de Enero de 2012

Cuando pensaba que estaba en el mejor momento de mi vida, en la cresta de la ola, ella tan dura y amarga como siempre, me devuelve a la cruda realidad con una buena caída, de las que dejan postilla y posterior cicatriz. Y como siempre y una vez más, me pilla de sorpresa, porque yo como la mayoría, no aprendo. Total, si de verdad se aprendiera de los problemas y de los errores, todo sería muy fácil y quieran que no, la cosa perdería toda su gracia. El engaño de este juego, o si lo quieren llamar de otra manera, el truco, es la forma de ver el tema que nos han inculcado desde la más tierna cuna, que en mi opinión debería ser de dura roca, para irnos curtiendo más que nada. Se nos enseña que esto es un camino de rosas y que a lo mejor, sin querer y muy de vez en cuando, metemos el pie en un charco. Se ríen en nuestra cara, nos engañan y se quedan tan anchos, pero no podemos reclamar nada, pues nos mienten mentidos, no mentirosos. Asumamos la realidad lo más pronto posible, el denominador común son las derrotas, la victoria es algo puntual. Pero no por eso, debemos venirnos abajo ni abandonar,al fin y al cabo, la vida siempre te acaba encontrando, lo que realmente hay que hacer es mirarla de frente y luchar por esos pequeños momentos que la hacen maravillosa. Y ya de paso cogerle gustillo al suelo y al dolor. Vamos que si ves que te hundes, tragues agua y digas, que coño, yo soy un pescao.